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freemalaysiatoday+1reutersfreemalaysiatodayChina registró un crecimiento interanual de las exportaciones del 24% en julio y un superávit comercial de 113.000 millones de dólares, lo que coloca al país en la senda de alcanzar otro superávit superior al billón de dólares en 2026, aun cuando su economía interna sigue mostrando debilidad. Los gobiernos occidentales califican esta dinámica como un segundo "shock chino", en un momento en que Pekín intenta salir de una prolongada desaceleración interna a través de las exportaciones.reuters+1
La brecha entre el potente sector exterior de China y la débil demanda interna se ha acentuado en los últimos meses. El crecimiento del PIB en el segundo trimestre se situó en un decepcionante 4,3%, mientras que las ventas al por menor cayeron un 0,6% en mayo antes de repuntar solo un 1,3% en junio.freemalaysiatoday+1
Esta divergencia es un reflejo directo de las decisiones estratégicas de Pekín. A lo largo de la última década, China ha construido posiciones dominantes en los sectores de vehículos eléctricos, células solares y baterías, acumulando aproximadamente el 65% de la propiedad intelectual mundial en vehículos eléctricos y baterías a fecha de 2024. Los responsables políticos occidentales sostienen que las exportaciones chinas subvencionadas en estas industrias están socavando a los fabricantes locales y poniendo en peligro puestos de trabajo, especialmente en Europa.reuters+1
Europa ha respondido con aranceles sectoriales y requisitos de ciberseguridad más estrictos, mientras que el presidente Donald Trump ha continuado ampliando los aranceles estadounidenses. La campaña interna de Pekín contra la "involución", orientada a frenar las destructivas guerras de precios en el reparto de comida a domicilio, los vehículos eléctricos y los componentes solares, ha tenido resultados limitados.freemalaysiatoday+1
Las empresas chinas se están adaptando fabricando directamente en los mercados de consumo del exterior, una estrategia que Pekín ha formalizado como "Fase 3.0 de la globalización". Entre las compañías mejor posicionadas figuran los líderes de vehículos eléctricos BYD y Geely, el gigante de las baterías CATL Contemporary Amperex Technology Co., Limited, y las firmas de electrónica de consumo Midea y Haier. Los fabricantes de transceptores ópticos Zhongji Innolight y Eoptolink, profundamente integrados en las cadenas de suministro mundiales de IA y centros de datos, también saldrán beneficiados, según Manishi Raychaudhuri, fundador de Emmer Capital Partners y antiguo responsable de análisis de renta variable para Asia-Pacífico en BNP Paribas.freemalaysiatoday+1
La apreciación de la divisa ofrece otra vía: el yuan se ha revalorizado un 3,6% frente al dólar y un 5,5% frente al euro en 2026, lo que podría reducir los pasivos en moneda extranjera de empresas estatales como Sinopec China Petroleum & Chemical Corporation y las principales aerolíneas del país.reuters+1
Sin embargo, unas exportaciones sólidas no garantizan subidas bursátiles. Las entregas en el extranjero de BYD crecieron más del 70% en el primer semestre de 2026, pero sus acciones cayeron en medio de una feroz guerra de precios nacional. Los títulos de las aerolíneas chinas también han sufrido fuertes caídas desde febrero debido al shock del precio de la energía vinculado al conflicto entre EE. UU. e Irán, que sigue encareciendo el combustible de aviación.freemalaysiatoday+1
"Esta vez, las empresas chinas no pueden depender de una mayor cooperación y menores barreras comerciales", escribió Raychaudhuri, "sino que probablemente se enfrentarán a un entorno caracterizado por la fragmentación, el conflicto y un fuerte rechazo por parte de las demás grandes potencias económicas del mundo".reuters