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sedailysedailysedailyFrancia se está convirtiendo rápidamente en el epicentro de un nuevo temor a la deuda europea. El diferencial entre los rendimientos de los bonos gubernamentales a 10 años de Francia y Alemania se amplió a unos 85 puntos básicos a principios de septiembre, acercándose a niveles no vistos desde la crisis de deuda de la eurozona de principios de la década de 2010. Con una deuda pública que supera el 117.5% del PIB y una economía estancada, los inversores están reevaluando los riesgos de mantener deuda soberana francesa justo cuando el Banco Central Europeo se prepara para subir las tasas de interés nuevamente.reuters+1
La deuda pública francesa superó los 3.5 billones de euros en el primer trimestre, y el Fondo Monetario Internacional proyecta que la proporción superará el 120% para 2027. El crecimiento se contrajo un 0.2% en el primer trimestre y se mantuvo plano en el segundo, dejando al gobierno con una base cada vez menor para cumplir con sus obligaciones.sedaily
En lugar de abordar el deterioro, los políticos franceses están centrados en las elecciones presidenciales del próximo año. La líder de extrema derecha Marine Le Pen ha prometido recortes de gastos por 125.000 millones de euros mientras promete reducir la edad de jubilación a 62 años. Por la izquierda, Jean-Luc Mélenchon, de Francia Insumisa, ha propuesto una solución más radical: que el Banco de Francia simplemente cancele sus tenencias de deuda pública francesa. "Todo lo que tenemos que hacer es tomar el 18% que posee el Banco de Francia y echarlo al fuego", dijo Mélenchon durante la campaña, según Reuters Thomson Reuters Corporation .reuters
La propuesta provocó una dura reprimenda del presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, quien dijo a Le Monde que a ningún banco central del Eurosistema se le permite cancelar deuda nacional, calificando tal acción como financiación monetaria de los gobiernos, una práctica prohibida por los tratados europeos que podría desencadenar hiperinflación.fortune+1
Lo que hace que Francia sea particularmente vulnerable es su fuerte dependencia del capital extranjero. Los inversores externos poseían el 57.5% de los bonos del gobierno francés en el primer trimestre, muy por encima de la cuota de aproximadamente el 32% de los bonos del Tesoro de EE. UU. o los gilts del Reino Unido. Los analistas de ABN AMRO estiman que alrededor del 35% de los tenedores de bonos franceses son altamente sensibles a los movimientos de precios, lo que significa que incluso un modesto retroceso en las compras extranjeras podría amplificar la volatilidad.sedaily
El Fondo de Inversión de Pensiones del Gobierno de Japón, el fondo de pensiones más grande del mundo, es una preocupación particular. El GPIF poseía bonos franceses valorados en unos 5.8 billones de yenes según su divulgación de marzo, solo superados por la deuda estadounidense en su cartera de bonos extranjeros. La especulación de que Tokio podría revisar la asignación de activos del GPIF para apoyar al debilitado yen ha sacudido los mercados. La ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, dijo en junio que las autoridades "podrían considerar ajustar la asignación de activos de las pensiones públicas".sedaily
Se espera ampliamente que el BCE suba su tasa de depósito en un cuarto de punto hasta el 2.50% en su reunión del 10 de septiembre, según una encuesta de Reuters en la que los 65 economistas encuestados predijeron la medida. La inflación de la eurozona saltó al 3.3% en agosto, muy por encima del objetivo del 2%. Una tercera subida en diciembre sigue siendo una posibilidad, lo que aumentaría aún más los costos de endeudamiento en todo el bloque. "Creo que Francia se dirige hacia una crisis, aunque no sea de inmediato", dijo a CNBC John Stopford, jefe de ingresos multiactivos de Ninety One.reuters+1