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protothema+1dairynews+1protothema+1Estados Unidos y la Unión Europea están inmersos en una creciente batalla comercial sobre quién puede utilizar nombres como feta, parmesano y asiago; una disputa que ha pasado de los círculos de política comercial al centro de las relaciones transatlánticas mientras la administración Trump presiona para desmantelar el sistema europeo de denominaciones alimentarias protegidas en mercados de todo el mundo.
En el centro del conflicto se encuentran productores estadounidenses como la familia Sartori de Wisconsin, que ha elaborado queso asiago durante cuatro generaciones, desde el inmigrante italiano Paolo Sartori. Sin embargo, bajo la presión de la UE, muchos países ahora prohíben a las empresas estadounidenses usar el nombre "Asiago", reservándolo para el queso producido en regiones italianas específicas. Las mismas restricciones se aplican al parmesano y al romano, lo que obliga a empresas como Sartori a limitar cómo comercializan sus productos en el extranjero.protothema
"Los consumidores deberían decidir qué queso gana en el mercado, no los abogados europeos", dijo Bert Sartori, bisnieto del fundador de la empresa, a The Wall Street Journal News Corp .protothema
Washington ha respondido incorporando disposiciones en nuevos acuerdos comerciales que clasifican estos nombres como "genéricos", describiendo un tipo de producto en lugar de su origen geográfico. Países como Taiwán, Malasia y Argentina han acordado permitir que las empresas estadounidenses utilicen nombres de queso ampliamente reconocidos. El acuerdo de Argentina con Estados Unidos, anunciado a finales de 2025, compromete específicamente a Buenos Aires a no restringir el acceso al mercado para productos que utilicen ciertos términos de queso y carne.nmpf+2
La UE sostiene que nombres como feta y Parmigiano Reggiano están ligados a siglos de tradición regional y no pueden separarse de sus raíces geográficas. Grecia ha tenido derechos exclusivos de la UE sobre el nombre "feta" desde 2002. El Consorzio del Parmigiano Reggiano argumenta que solo el queso elaborado en el norte de Italia bajo estrictos estándares de producción merece la etiqueta Parmigiano, señalando que las ventas mundiales de "parmesano" de imitación superan los 2.000 millones de euros anuales.dairynews+1
El Informe Especial 301 de 2025 del Representante Comercial de EE. UU. calificó la agenda de indicaciones geográficas de la UE como "altamente preocupante", acusando a Bruselas de otorgar protección a "términos que se consideran en esos mercados como el nombre común de los productos". La Federación Nacional de Productores de Leche de EE. UU. ha señalado un déficit comercial de productos lácteos anual de casi 3.000 millones de dólares con Europa como prueba de que el sistema perjudica a los exportadores estadounidenses.dairyreporter+1
La lucha se ha extendido a mercados de terceros países. En Indonesia, la UE consiguió un acuerdo que reconoce el feta como exclusivamente griego y el gorgonzola como exclusivamente italiano, solo para que la administración Trump negociara un acuerdo separado que permite a los productores estadounidenses utilizar los mismos nombres. En Australia, un nuevo acuerdo comercial de la UE exige a los productores eliminar gradualmente nombres como "fontina" y restringe el uso futuro de "feta".allens+1
Con las exportaciones de queso de EE. UU. aumentando un 20 por ciento el año pasado, según Protothema, y nuevos acuerdos bilaterales avanzando en el sudeste asiático y América Latina, la disputa sobre los nombres no muestra signos de resolución. Como dijo Shawna Morris de la Federación Nacional de Productores de Leche, hay "muchas cosas buenas en camino", aunque es poco probable que Bruselas lo vea de esa manera.protothema+1