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reuters+1fortunereuters+1Japón y Estados Unidos llevaron a cabo la semana pasada una inusual intervención coordinada en los mercados de divisas para frenar la caída del yen a mínimos de 40 años, su primera acción conjunta en 15 años para apoyar la moneda. La operación elevó el yen desde cerca de 164 por dólar a unos 157, pero los economistas dudan de que esta medida pueda revertir el declive a largo plazo de la divisa.fortune+1
La ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, confirmó el lunes que Tokio y Washington actuaron conjuntamente, y un funcionario del gobierno japonés declaró a Reuters Thomson Reuters Corporation que la operación "aún estaba en curso". Se estima que Japón gastó entre 53.000 y 59.000 millones de dólares en la compra de yenes, según datos del Banco de Japón, mientras que una fotografía del bloc de notas del secretario del Tesoro, Scott Bessent, durante una reunión de gabinete sugirió que EE. UU. comprometió entre 5.000 y 10.000 millones de dólares.reuters+1
La intervención tuvo un giro inusual: la Reserva Federal de Nueva York habría vendido euros en lugar de dólares para financiar sus compras de yenes. Edwin Truman, ex subsecretario de asuntos internacionales del Tesoro, calificó el enfoque de "extraño" y declaró a Fortune que vender dólares directamente habría sido más eficaz. Robin Brooks, del Instituto Peterson de Economía Internacional, advirtió que la elección "socava la eficacia de la participación de EE. UU.", escribiendo en un post de Substack que la intervención cambiaria es "un juego de confianza" donde la ambigüedad juega en contra de la parte que interviene.fortune
Los analistas caracterizaron la intervención como una herramienta para gestionar la volatilidad más que como una solución a la debilidad subyacente del yen. Los economistas de ING, Chris Turner y Michiel Tukker, describieron la acción como útil para crear "un punto de inflexión", pero insuficiente para "revertir los fundamentos", como la amplia brecha de tipos de interés entre EE. UU. y Japón. El Banco de Japón mantuvo su tipo de interés oficial en el 1% en su reunión del 30 y 31 de julio, aunque ofreció lo que Reuters describió como su señal más explícita hasta la fecha de una pronta subida de tipos.newsonjapan+2
Mark Sobel, veterano del Tesoro con cuatro décadas de experiencia y ahora en el Official Monetary and Financial Institutions Forum, advirtió que EE. UU. no debería apoyar al yen a menos que Japón aborde las causas profundas de su debilidad, incluyendo lo que denominó una política monetaria "excesivamente acomodaticia" y las preocupaciones sobre la postura fiscal de la primera ministra Sanae Takaichi. "El Fondo de Estabilización Cambiaria del Tesoro no es un fondo de cobertura", declaró a Fortune.fortune
La intervención agudiza las apuestas políticas para Takaichi, cuyos índices de aprobación han sufrido a medida que el yen débil encarece los costes de importación de alimentos y energía. Su gobierno impulsa un plan de inversión público-privada de 370 billones de yenes y una propuesta de reducción del impuesto al consumo de alimentos del 8% al 1%, pero los mercados observan si estas medidas pueden financiarse sin debilitar aún más la moneda o depender del BOJ para suprimir los costes de endeudamiento.newsonjapan
Takahide Kiuchi, economista ejecutivo del Nomura Research Institute , declaró al Yomiuri Shimbun que la intervención conjunta "refleja los intereses coincidentes" de ambos países, pero predijo que "el efecto será temporal y el tipo de cambio podría volver a los niveles previos a la intervención en las próximas semanas".cebudailynews.inquirer