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goodmenproject+1goodmenproject+1reutersMás de cinco meses después de que Estados Unidos e Israel lanzaran una operación militar contra Irán y el estrecho de Ormuz quedara efectivamente cerrado al transporte comercial, la catastrófica crisis energética mundial que muchos predijeron no se ha materializado en gran medida. Una combinación de liberaciones históricas de reservas estratégicas, un aumento en la producción de proveedores alternativos y medidas drásticas de reducción de la demanda en más de 100 países ha evitado que el mundo caiga en el tipo de emergencia de combustible vista por última vez en la década de 1970.
Cuando Irán declaró el cierre del estrecho a principios de marzo, eliminando aproximadamente 15 millones de barriles diarios de petróleo comercializado, los pronosticadores advirtieron sobre un precio del petróleo de 200 dólares y una recesión mundial. En cambio, la Agencia Internacional de Energía coordinó la liberación de 400 millones de barriles de las reservas estratégicas de 32 países miembros, más del doble de la cantidad liberada tras la invasión rusa de Ucrania en 2022. Estados Unidos, Venezuela y Noruega aumentaron la producción, mientras que Irak y Arabia Saudita desviaron más de 6 millones de barriles diarios a través de oleoductos terrestres que evitaban el estrecho.goodmenproject+3
En cuanto a la demanda, las naciones asiáticas actuaron con agresividad. Filipinas, Pakistán y Sri Lanka adoptaron semanas laborales de cuatro días; Myanmar restringió la conducción a días alternos según el número de matrícula; y Bangladesh limitó las temperaturas del aire acondicionado y cerró edificios universitarios. China, el mayor importador de petróleo del mundo, detuvo las compras para su reserva estratégica y cerró refinerías nacionales durante meses, volcándose al carbón y la energía solar para la generación eléctrica.reuters+1
Un alto el fuego y un memorando de entendimiento entre Washington y Teherán en junio restauraron brevemente el transporte marítimo y enviaron al crudo Brent por debajo de los niveles previos a la guerra. Pero el acuerdo colapsó en julio, y las hostilidades renovadas atrajeron a actores adicionales, incluidos los hutíes de Yemen, quienes impusieron un bloqueo a los buques con bandera saudí en el Mar Rojo. Los precios del petróleo subieron aproximadamente un 20 por ciento solo en julio, con el Brent volviendo a acercarse a los 80 dólares por barril.dawn+3
El conflicto se ha expandido más allá de sus combatientes originales. Arabia Saudita anunció una Alianza Multinacional de Defensa Marítima de 14 naciones el 30 de julio, y ataques con drones han impactado buques de gas natural licuado en un puerto egipcio y petroleros con destino a la terminal de exportación de Kazajistán en el Mar Negro.economictimes+1
El conjunto de herramientas de emergencia que amortiguó el choque inicial está ahora prácticamente agotado. Las reservas estratégicas de la mayoría de los países están cerca de agotarse, y la reserva estratégica de petróleo de EE. UU. enfrenta una tensión estructural, según Bob McNally, fundador de Rapidan Energy Group. China ha reanudado la compra de petróleo para sus refinerías, eliminando un amortiguador clave.goodmenproject+1
"Hormuz 1.0 trataba sobre oferta e inventario", dijo McNally a Grist. "En Hormuz 2.0, los precios tendrán que hacer más trabajo. Y tienen que subir mucho, porque el problema es que la demanda es inelástica: tienes que comer".goodmenproject
El Fondo Monetario Internacional sigue viendo el riesgo de que el choque petrolero pueda llevar a la economía mundial a una recesión si el estrecho permanece cerrado, mientras que el Banco Mundial ha advertido que las tasas de crecimiento están cayendo por debajo de los niveles previos a la pandemia. Por ahora, el mundo ha evitado lo peor, pero el margen de error se reduce cada semana que persiste el conflicto.dawn+1