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nature+1nationalgeographic+1eurekalert+1Dos equipos de investigación internacionales anunciaron el miércoles el descubrimiento de siete fósiles denisovanos y más de 1.300 herramientas de piedra en una cueva del suroeste de China, lo que ofrece la visión más detallada hasta la fecha sobre cómo vivían y sobrevivían estos antiguos humanos extintos.
Los fósiles, cuatro dientes, dos fragmentos de cráneo y el primer hueso de antebrazo denisovano conocido, fueron recuperados en la Cueva de Bianfu, en la provincia de Yunnan, cerca de las fronteras de China con Myanmar y Laos. Los restos datan de hace entre 167.000 y 134.000 años, mientras que las herramientas de piedra abarcan un rango aún mayor, de hace 190.000 a 70.000 años, según dos artículos publicados el miércoles en Nature.nature
El descubrimiento fue inesperado. En 2019, un proyecto de restauración ecológica en una cantera de piedra caliza abandonada descubrió la cueva enterrada y su tesoro de fósiles. "La mayor parte de la cueva ya había sido destruida", señaló Qingfeng Shao, geocronólogo de la Universidad Normal de Nanjing que contribuyó a ambos estudios.nationalgeographic
Los denisovanos fueron identificados por primera vez en 2010 a partir de ADN extraído de un hueso de dedo hallado en una cueva siberiana. Desde entonces, solo han aparecido un puñado de fósiles en un total de cinco yacimientos. El hallazgo de la Cueva de Bianfu representa ahora el registro fósil denisovano más rico fuera de la Cueva de Denisova en Siberia.eurekalert
Dado que no se pudo extraer ADN de los restos, los investigadores utilizaron una estrategia novedosa que combinó el cribado morfológico de más de 60.000 fragmentos óseos con análisis proteómicos. Los cinco especímenes portaban una variante de colágeno específica de los denisovanos, lo que confirmó su identidad. "Estoy bastante convencido de que se trata de restos denisovanos", afirmó Svante Pääbo, el genetista evolutivo cuyo laboratorio secuenció por primera vez el ADN denisovano, aunque no participó en el nuevo estudio.nationalgeographic+1
La cueva también contenía más de 1.600 restos animales identificables, principalmente ciervos y otros rumiantes, muchos de ellos con marcas de corte consistentes con el despiece. Las herramientas, raspadores, tajadores, percutores e instrumentos óseos, sugieren un enfoque práctico e improvisado para la fabricación de herramientas. Los denisovanos parecen haber extraído lascas afiladas de las piedras, haberlas utilizado y haberlas desechado, en lugar de elaborar las herramientas más refinadas asociadas a los Homo sapiens posteriores.sciencenews+1
El hueso del antebrazo recuperado, un radio parcial, reveló que el punto de inserción del bíceps de los denisovanos estaba situado de forma diferente a la de los humanos modernos, lo que les permitía generar más fuerza de torsión con el mismo tamaño muscular. Los fragmentos de cráneo eran notablemente gruesos, de 0,3 a 0,4 pulgadas, pareciéndose más al Homo erectus y a los neandertales que a los humanos modernos.nationalgeographic
El yacimiento llena un vacío de larga data en la distribución conocida de los denisovanos por el sur de Asia. "Los denisovanos se están volviendo un poco menos misteriosos", dijo Shara Bailey, paleoantropóloga de la Universidad de Nueva York. La cueva indica a los investigadores que los denisovanos se adaptaron a entornos variados, cazando diferentes presas en diferentes regiones: marmotas en los sitios más fríos del norte, ciervos y búfalos en el clima más suave de Yunnan.sciencenews
El ADN denisovano persiste en muchas poblaciones vivas, particularmente entre los pueblos indígenas de Filipinas, Papúa Nueva Guinea, Australia y el Tíbet, donde un gen heredado ayuda a la supervivencia a grandes altitudes.cnn+1