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news.artnet+2.tell.toledo+1.news.artnet.news.artnet+1.tell.toledo+1.Inaugurada el 12 de julio en el Toledo Museum of Art, "Infinite Images: The Art of Algorithms" recorre la evolución del arte generativo a lo largo de seis décadas, presentando a 24 artistas cuyo trabajo explora cómo las reglas, los sistemas y el código pueden estructurar la expresión visual, desde pioneros como Josef Albers y Vera Molnár hasta creadores digitales contemporáneos que utilizan tecnologías de blockchain e IA.
Los primeros años de la década de 1960 fueron testigos del nacimiento del arte algorítmico a través del trabajo innovador de varios artistas visionarios. Georg Nees, Frieder Nake, A. Michael Noll, Manfred Mohr y Vera Molnár fueron los primeros en explorar el arte algorítmico generado por computadora, utilizando trazadores controlados por programas informáticos para ejecutar sus visiones creativas. En lugar de dibujar a mano, estos pioneros escribieron programas que especificaban secuencias de acciones para que las máquinas las realizaran, transformando conceptos matemáticos en expresiones visuales.trippymojo+1
Harold Cohen representa otra figura significativa en este movimiento artístico, al desarrollar AARON a finales de la década de 1960, el primer software de inteligencia artificial en las bellas artes. Inicialmente creando formas abstractas en blanco y negro que Cohen coloreaba manualmente, AARON evolucionó para generar y colorear imágenes figurativas de forma autónoma hacia 1995. Estos artistas pioneros, a veces conocidos colectivamente como "Los Algoristas", desafiaron las nociones tradicionales de creación artística aprovechando las primeras computadoras para programar algoritmos que generaban arte, lo que a menudo requería acceso a laboratorios científicos y universidades para obtener la tecnología necesaria. Su enfoque experimental cambió para siempre la relación entre el artista, la herramienta y el resultado creativo.library.fiveable+2
Los primeros artistas algorítmicos utilizaban principalmente trazadores mecánicos, esencialmente robots de dibujo que sostienen bolígrafos y se mueven sobre papel según instrucciones informáticas. Estas máquinas destacaban en la creación de arte óptico con patrones de líneas precisos y repetitivos que serían tediosos de dibujar a mano, produciendo efectos de muaré fascinantes al superponer patrones de líneas finas con ligeros desplazamientos. A diferencia de los artistas humanos, los trazadores nunca se cansaban de la repetición infinita y podían dibujar con extrema precisión, lo que los hacía perfectos para ejecutar diseños geométricos complejos.illumin.usc+1
La evolución del arte algorítmico ha seguido el avance tecnológico, pasando de dibujos físicos realizados con trazadores a creaciones puramente digitales almacenadas en la memoria de la computadora. Este cambio ocurrió notablemente con el arte fractal en la década de 1980, que existía principalmente como archivos digitales en lugar de dibujos físicos. El arte algorítmico actual abarca desde piezas generativas digitales hasta NFT (tokens no fungibles), y museos como el Toledo Museum of Art exhiben ahora esta progresión artística "de los trazadores a los NFT". Los artistas algorítmicos contemporáneos continúan explorando los mismos conceptos fundamentales que sus predecesores: utilizar el código para combinar la precisión matemática con la expresión creativa, solo que a través de medios tecnológicos cada vez más sofisticados.piratefsh.github+1
Josef Albers, aunque no es conocido principalmente como un artista computacional, sentó las bases cruciales para el arte algorítmico a través de su enfoque sistemático de la teoría del color y la forma geométrica. Su famosa serie "Homage to the Square", iniciada en 1949, comprendía más de mil variaciones de cuadrados anidados que exploraban las relaciones de color y los efectos ópticos, esencialmente un algoritmo manual ejecutado a lo largo de décadas. El propio Albers articuló esta metodología sistemática: "Creo que una forma exige, si realmente te ocupas de ella, 1000 representaciones". Su influyente libro de 1963, "Interaction of Color", proporcionó un análisis exhaustivo de la percepción del color que influyó profundamente en los artistas minimalistas y del campo de color.eko33+2
Mientras que Albers exploró el pensamiento algorítmico a través de medios tradicionales, Vera Molnár tendió un puente directo entre los enfoques clásicos y computacionales. Después de comenzar su carrera creando abstracciones geométricas dibujadas a mano, Molnár se convirtió en una de las primeras artistas en utilizar la programación informática en la década de 1960. Ambos artistas comparten un enfoque sistemático influenciado por la Bauhaus que enfatizaba el proceso sobre el producto, una filosofía central del arte algorítmico. Su trabajo demuestra cómo el pensamiento algorítmico precedió al arte generado por computadora, con las exploraciones geométricas y los estudios de color de Albers representando un precursor analógico de los métodos computacionales que Molnár más tarde sería pionera en utilizar con tecnologías emergentes.toledomuseum