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finance.biggo+1startupfortune+1bloomberg+1Las dos figuras más destacadas en la carrera por desarrollar inteligencia artificial avanzada avanzan en direcciones opuestas: no solo sobre cómo debería llamarse esta tecnología, sino también sobre cómo convencer a un público escéptico para que la acepte.
El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, y el de Anthropic, Dario Amodei, han fijado posturas opuestas para restaurar la confianza pública en la IA. Altman impulsa una visión amplia y ambiciosa, mientras que Amodei insiste en que solo los resultados concretos y verificables convencerán a la gente. Esta división surge después de que Bloomberg informara el 7 de septiembre que los principales líderes del sector están abandonando de forma silenciosa cualquier definición compartida de la inteligencia general artificial (IAG), aun cuando siguen prometiendo que está cerca.startupfortune+1
Altman califica ahora a la IAG como "un término muy impreciso" y ha empezado a hablar del advenimiento de la superinteligencia en "unos pocos miles de días", frase que empleó por primera vez en una entrada de blog en septiembre de 2024. En agosto declaró a la revista TIME que OpenAI contaría con un sistema interno al que llamaría IAG para finales de 2026, pero la propia definición de OpenAI, un sistema que supera a los humanos en la mayoría de las tareas de valor económico, sigue siendo fijada por la propia empresa y no ha sido verificada por ningún organismo externo.the-decoder+2
Amodei, por su parte, prácticamente ha dejado de utilizar la palabra IAG para referirse a ella como "IA potente". En un documento regulatorio enviado a la Casa Blanca en marzo de 2025, Anthropic comunicó a los organismos reguladores que esperaran dichos sistemas para "finales de 2026 o principios de 2027". Su definición de trabajo es más acotada y concreta: capacidades intelectuales que igualan o superan a las de los premios Nobel en campos que van desde la biología hasta la ingeniería, lo que ha descrito como "un país de genios en un centro de datos".startupfortune+2
El director ejecutivo de DeepMind en Google Alphabet Inc. , Demis Hassabis, ha ofrecido un calendario diferente, reduciendo a principios de este año su estimación de aproximadamente una década a entre tres y cinco años. Por su parte, Jensen Huang, de Nvidia , ha presentado la IAG como un espectro por el que la industria ya está ascendiendo: una formulación que le permite atribuirse avances sin fijar una meta definitiva.startupfortune
La falta de acuerdo en las definiciones alimenta de manera directa un debate cada vez mayor sobre la confianza del público. En una conversación sostenida en agosto en X, Amodei reconoció lo que calificó como "fundamentalmente una crisis de confianza", señalando que "la gente común no confía en las empresas, los gobiernos ni la industria tecnológica, y siempre sospecha que estamos tramando alguna nueva forma de perjudicarla". Admitió que las empresas de IA "todavía no hemos cumplido nuestras grandes promesas de beneficiar al mundo" y respaldó la creación de un organismo regulador independiente al estilo de FINRA para la IA de frontera.fortune+2
Altman ha optado por una estrategia distinta, apostando por el optimismo y predicciones rotundas en lugar de reformas institucionales. Además, ambos directivos han matizado recientemente sus advertencias previas sobre el desplazamiento masivo de empleos de oficina, a medida que sus empresas se aproximan a posibles salidas a bolsa.political
Como señaló Austin Carr de Bloomberg, para un número creciente de investigadores la IAG se ha convertido más que en un umbral verificable en algo cercano a "un concepto espiritual": un horizonte que se aleja tan rápido como la industria se acerca a él. Hasta que un laboratorio no se comprometa con una evaluación de referencia pública e independiente que incluya una fecha concreta, cada plazo planteado en este debate seguirá siendo una promesa hecha por quienes más se benefician de que sea creída.bloomberg+1