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theartnewspaper+2.theartnewspaper+2.theartnewspaper+1.theartnewspaper+2.greekreporter+1.La ex primera ministra del Reino Unido, Liz Truss, se ha unido a otros 33 firmantes en una carta organizada por el grupo de campaña de derecha Great British Pac que critica lo que ellos llaman una "campaña encubierta" y "acelerada" para devolver los mármoles del Partenón desde el Museo Británico a Grecia, amenazando con emprender acciones legales, incluida la posibilidad de solicitar una orden judicial para detener las negociaciones en curso.
La campaña de Great British Pac contra la devolución de los mármoles del Partenón está dirigida por la activista conservadora Claire Bullivant y el ex codirector adjunto del partido Reform Ben Habib, quien fue expulsado del partido por Nigel Farage. La organización se describe a sí misma como "una coalición de líderes empresariales, políticos, abogados, jefes de policía, periodistas, patriotas y activistas de todos los ámbitos de la vida" comprometidos con "salvaguardar al Reino Unido de las imprudentes propuestas políticas del Partido Laborista". Su intervención ha provocado controversia, con el grupo antiextremista Hope Not Hate alegando que 13 miembros de Great British Pac han promovido puntos de vista de extrema derecha y teorías de conspiración en línea, incluido uno que supuestamente compartió contenido pro-Hitler y antisemita.news.artnet+1
La campaña ha sido acusada de avivar guerras culturales sobre los antiguos artefactos, que han estado alojados en el Museo Británico desde 1817 después de ser retirados del templo del Partenón por Lord Elgin. Su carta afirma que el movimiento para devolver las esculturas "no es orgánico", sino que está "orquestado políticamente, fuertemente financiado y cada vez más envuelto en secreto", argumentando que los mármoles "son propiedad británica y deben permanecer en el Museo". Esta posición contrasta marcadamente con la opinión pública en el Reino Unido, donde una encuesta de YouGov encontró que el 59 por ciento de los encuestados creía que el friso tallado de 160 metros de largo pertenece a Atenas.news.sky+2
La carta de los 34 firmantes advierte explícitamente que "se reservan el derecho de buscar asesoramiento legal sobre la mejor manera de proteger los intereses del público británico", incluida la búsqueda de una orden judicial para detener las negociaciones sobre la devolución de los mármoles del Partenón. Esta amenaza legal enfrenta obstáculos importantes, ya que la Ley del Museo Británico de 1963 ya prohíbe al museo devolver obras de arte a otros países sin una legislación especial. Sin embargo, la Ley de Caridad de 2022 ofrece potencialmente una vía para la devolución "si los fideicomisarios sienten una obligación moral de hacerlo y obtienen la aprobación de los tribunales del Reino Unido, la Comisión de Caridad o el Fiscal General".artdependence+1
Las complejidades legales se extienden más allá de la ley interna del Reino Unido. Si bien Grecia podría teóricamente presentar reclamaciones a través de tribunales internacionales, el Brexit ha limitado algunas vías legales disponibles anteriormente. La disputa representa un choque entre las reclamaciones de patrimonio cultural y los marcos legales, con el Museo Británico atrapado entre sus obligaciones legales y las presiones diplomáticas. George Osborne, presidente de los fideicomisarios del Museo Británico, se enfrenta ahora a una creciente presión para abandonar lo que los críticos llaman conversaciones "encubiertas e ideológicas" sobre la posible devolución de los mármoles.minnjil+1
La Ley del Museo Británico de 1963 sirve como el marco legal principal que rige las operaciones del Museo Británico y su capacidad para gestionar sus colecciones. La Ley estableció una junta de 25 fideicomisarios responsables de la "gestión y control general del Museo Británico" y exige explícitamente que el museo debe "mantener los objetos comprendidos en las colecciones del Museo dentro de los repositorios autorizados", excepto para traslados temporales relacionados con la administración o el cuidado de las colecciones. Esta legislación restringe severamente la capacidad del museo para transferir artefactos de forma permanente, ya que los fideicomisarios solo pueden "vender, intercambiar, regalar o disponer de otro modo" de objetos que sean duplicados, material impreso realizado después de 1850 o artículos considerados "no aptos para ser retenidos" que puedan ser eliminados "sin perjuicio de los intereses de los estudiantes".legislation+3
Las disposiciones restrictivas de la Ley sobre la eliminación de artefactos se han vuelto centrales en la controversia de los mármoles del Partenón, ya que impiden efectivamente que el Museo Británico repatrie bienes culturales en disputa sin una nueva legislación. La Sección 4 de la Ley prohíbe además la venta o eliminación de cualquier edificio o sitio que sirva como "repositorio autorizado" para las colecciones del museo. Estas limitaciones legales explican por qué las negociaciones sobre la posible devolución de los mármoles son complicadas y por qué los críticos pueden aprovechar las disposiciones de la Ley para desafiar los esfuerzos de repatriación, independientemente de las consideraciones éticas o la opinión pública sobre el hogar legítimo de los artefactos.parthenonuk+2