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tradingeconomics+1reuters+1reuters+1El yen japonés rondó los 159 por dólar esta semana, estancado cerca de mínimos de varias décadas a pesar de que el rendimiento de los bonos soberanos de referencia a 10 años de Japón subió a su nivel más alto en tres décadas y los mercados descontaron una alta probabilidad de que el Banco de Japón suba los tipos de interés el próximo mes.
El rendimiento de los bonos del Estado de Japón a 10 años subió al 2,94% el 18 de agosto, su nivel más alto desde 1996, según Trading Economics. Este movimiento se produjo tras conocerse el lunes que la economía japonesa creció solo un 1,1% en tasa anualizada en el segundo trimestre, por debajo del consenso del 2,0% y ralentizándose frente a la expansión revisada del 1,9% del trimestre anterior. El decepcionante dato del PIB, lastrado por la debilidad del consumo y la caída de la inversión empresarial, subrayó la fragilidad de la recuperación nipona.tradingeconomics+2
Aun así, el par USD/JPY siguió cotizando en torno al nivel de 159, muy por encima de donde se situaba antes de que una intervención coordinada entre EE. UU. y Japón a principios de agosto arrastrara brevemente al par por debajo de 157. Desde entonces, el yen ha borrado la mayor parte de esas ganancias, lo que ilustra la persistente presión bajista sobre la divisa.npr+3
Reuters informó el 14 de agosto de que el Banco de Japón se prepara para subir los tipos de interés tan pronto como en su reunión del 17 y 18 de septiembre, y está considerando acelerar el ritmo de endurecimiento monetario más allá de la frecuencia actual de aproximadamente dos veces al año. Los mercados de predicción otorgan ahora una probabilidad cercana al 75% a una subida de 25 puntos básicos en dicha reunión. El Banco de Japón elevó su tipo de interés de referencia al 1,0% en junio desde el 0,75%.reuters+3
A pesar de esta trayectoria, la brecha con los tipos de interés de EE. UU. sigue siendo amplia. Con el tipo de interés de la Reserva Federal todavía muy por encima del de Japón, el diferencial de rendimiento continúa favoreciendo al dólar, lo que desincentiva los flujos de capital hacia activos denominados en yenes.cryptorank+1
El aumento de los rendimientos en Japón está empezando a reconfigurar los flujos de capital. A medida que los bonos nacionales ofrecen rentabilidades cada vez más competitivas, los inversores institucionales japoneses, históricamente entre los mayores compradores mundiales de bonos del Tesoro de EE. UU., podrían repatriar sus fondos. Los analistas señalan que esta tendencia de repatriación podría suponer un obstáculo adicional para el mercado mundial de renta fija en un momento de elevado endeudamiento público en todo el mundo.
Para los consumidores japoneses, la debilidad del yen encarece el coste de los alimentos y la energía importados, lo que agrava la presión sobre los presupuestos familiares, ya de por sí mermados por un débil crecimiento salarial. El Gobierno ha señalado que no dudará en volver a intervenir si se dispara la volatilidad, tras haber gastado más de 100.000 millones de dólares en operaciones de compra de yenes solo este año.reuters