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the-scientist+1the-scientistthe-scientistUn estudio publicado el miércoles en la revista Science revela que bloquear un único receptor en las células inmunitarias puede restaurar la capacidad del cuerpo para eliminar células senescentes o "zombis", previniendo el deterioro cognitivo, la fragilidad y el aumento de peso en ratones que envejecen. La investigación, dirigida por un equipo de la Universidad de Stanford, apunta a una nueva vía potencial para terapias antienvejecimiento en humanos.
El estudio, dirigido por la neuróloga Katrin Andreasson, se centra en los macrófagos residentes en los tejidos, células inmunitarias responsables de eliminar las células defectuosas del cuerpo. Entre sus objetivos principales se encuentran los neutrófilos, glóbulos blancos de vida corta que entran en un estado senescente cuando no encuentran patógenos. Estos neutrófilos senescentes se acumulan en los tejidos con el tiempo, provocando inflamación crónica.the-scientist+1
"Los neutrófilos senescentes están matando nuestros tejidos", afirmó Andreasson en un comunicado. "La eliminación de estas células es esencial para prevenir la inflamación crónica".the-scientist
Los investigadores atribuyeron el deterioro del rendimiento de los macrófagos relacionado con la edad a la prostaglandina E2, una molécula inflamatoria que sobreestimula un receptor llamado EP2 en la superficie de los macrófagos, suprimiendo su metabolismo y su capacidad para engullir células dañadas.science+1
En ratones de 23 a 25 meses de edad, equivalentes a humanos de 60 o 70 años, el equipo encontró cambios en 71 proteínas sanguíneas asociadas con el envejecimiento. Sin embargo, los ratones de mayor edad modificados genéticamente para carecer de EP2 en sus macrófagos conservaron niveles juveniles de la mayoría de estas proteínas, mostraron mayor masa muscular, mejor función orgánica y un rendimiento de memoria casi igual al de los ratones jóvenes.the-scientist
Posteriormente, los investigadores probaron un fármaco oral experimental que inhibe específicamente el EP2 en ratones mayores no modificados. El fármaco redujo los recuentos de neutrófilos senescentes a niveles más juveniles. El equipo también observó cambios celulares similares en muestras de tejido humano, lo que sugiere que los hallazgos podrían traducirse eventualmente a las personas.science+1
A pesar de los resultados prometedores, Andreasson advirtió que el EP2 se encuentra en el centro de una compleja vía metabólica. Actualmente no existen fármacos aprobados que se dirijan a este receptor, y los analgésicos antiinflamatorios comunes que actúan sobre procesos relacionados son demasiado inespecíficos. "El EP2 será un objetivo difícil de alcanzar con precisión", señaló, indicando que se necesita más trabajo antes de la traslación clínica.the-scientist