Newsletter Subscribe
Enter your email address below and subscribe to our newsletter
[forminator_form id="25163"]

theedgemalaysia+1reutersfxstreetLos principales bancos centrales del mundo cerraron una semana de gran relevancia con un mensaje unificado: los tipos de interés se mantendrán por ahora, pero la puerta a nuevos endurecimientos sigue abierta de par en par. La Reserva Federal, el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón mantuvieron los tipos sin cambios, aunque dejaron al descubierto una creciente presión interna para elevar los costes de endeudamiento a medida que los precios de la energía, el conflicto en Oriente Medio y la demanda de inversiones ligadas a la IA reavivan los temores inflacionarios.
La Fed mantuvo su rango objetivo en el 3,50%-3,75% el miércoles tras una decisión aprobada por 9 votos a 3, en la que Beth Hammack, Neel Kashkari y Lorie Logan votaron a favor de una subida inmediata de 25 puntos básicos. El presidente Kevin Warsh rechazó cualquier insinuación de que la Fed se hubiera acomodado a una inflación por encima de la meta, e insistió en que "no hay un objetivo laxo" y que el banco central alcanzará el 2%. La ausencia de orientación prospectiva desencadenó fuertes ventas en la deuda a más largo plazo, elevando el rendimiento de los bonos a 30 años a máximos de 19 años.theedgemalaysia+1
El Banco de Inglaterra votó 6-3 a favor de mantener los tipos en el 3,75% el jueves, con Megan Greene, Huw Pill y Catherine Mann abogando por un incremento. El gobernador Andrew Bailey mantuvo una postura de cautela, pero advirtió de que un conflicto prolongado en Oriente Medio probablemente requeriría tipos más altos.fxstreet
El viernes, el Banco de Japón mantuvo su tipo de interés oficial a corto plazo en el 1% tras una votación de 8-1, con el voto en contra del miembro del consejo Hajime Takata, partidario de una subida hasta el 1,25%. En un giro significativo, el Banco de Japón afirmó por primera vez que la "inflación subyacente" podría situarse por encima de su objetivo del 2%.reuters+1
A pesar de operar en entornos económicos muy dispares, los tres bancos centrales identificaron riesgos coincidentes. Las tensiones en Oriente Medio y los elevados precios del crudo representan la amenaza más inmediata; de hecho, el Banco de Inglaterra estima que el impacto energético podría añadir cerca de 0,5 puntos porcentuales a la inflación británica en el segundo semestre de 2026. Japón afronta el efecto combinado del crudo caro y un yen que cotiza cerca de mínimos de 40 años frente al dólar.cnbc+2
La fuerte demanda de equipos relacionados con la IA añade una presión adicional. El Banco de Inglaterra señaló la demanda de componentes de IA como un riesgo al alza para los precios, mientras que el Banco de Japón vigila el efecto del encarecimiento de los chips de memoria sobre los bienes duraderos. Como señaló FXStreet, el auge de la IA "podría reducir la inflación a largo plazo, pero primero podría incrementar las presiones sobre los precios".fxstreet
Los bancos centrales se muestran menos dispuestos a asumir que las perturbaciones de la oferta se disiparán sin intervención monetaria. Los tres disidentes del Banco de Inglaterra concluyeron que esperar a tener pruebas concluyentes de los efectos de segunda ronda entrañaba un riesgo excesivo. Warsh lanzó la advertencia más contundente: la inflación "no se puede derrotar en nueve semanas" y la Fed "no dudará en actuar". Marcel Thieliant, de Capital Economics, afirmó que el informe de perspectivas del Banco de Japón, de sesgo restrictivo, reforzó su previsión de que los tipos japoneses alcanzarán el 2% a finales del próximo año.reuters+1
El mensaje procedente de Washington, Londres y Tokio fue inequívoco: mantener los tipos no significa que la amenaza de la inflación haya desaparecido.