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ftnytimes+1fertilizerdaily+1Transcurridos seis meses de la guerra entre Estados Unidos e Irán, las réplicas económicas se extienden por los mercados globales. Los precios del petróleo crudo se mantienen más de un 20 por ciento por encima de los niveles previos a la guerra, la rentabilidad de la deuda soberana en el G7 ha escalado a máximos de varias décadas y los analistas advierten que los riesgos de inflación distan mucho de estar controlados, aunque por el momento algunas regiones han soportado la tormenta mejor de lo esperado.
Desde que Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán el 28 de febrero, los mercados del petróleo han mostrado una gran volatilidad. El crudo Brent, referencia internacional, ha subido más de un 20 por ciento desde los niveles previos al conflicto, superando los 91 dólares por barril a mediados de agosto, después de que el presidente Donald Trump sembrara dudas sobre un acuerdo de alto el fuego con Irán. A principios de agosto, el petróleo acumulaba una subida de aproximadamente el 16 por ciento respecto a antes del inicio del conflicto, según Al Jazeera. Los precios de la gasolina para los consumidores estadounidenses han aumentado un 36 por ciento desde que comenzó la guerra, alcanzando un promedio nacional de 4,06 dólares por galón. El estrecho de Ormuz, un punto de paso crítico para el comercio mundial de energía y fertilizantes, sigue parcialmente interrumpido, mientras las conversaciones diplomáticas entre EE. UU. e Irán permanecen estancadas debido a exigencias contrapuestas.euronews+3
El impulso inflacionario del conflicto ha agravado la venta masiva en el mercado de bonos. Según el Financial Times, los países del G7 han asumido 16.000 millones de dólares adicionales en costes de financiación de deuda soberana desde que comenzó la guerra, ya que el aumento del rendimiento eleva el precio que los gobiernos pagan por endeudarse. En Estados Unidos, el rendimiento de los bonos del Tesoro a 30 años se ha disparado a su nivel más alto desde 2001. Los analistas de CNBC atribuyen este movimiento a una combinación de preocupación por el déficit fiscal, una inflación persistente por encima del objetivo del 2 por ciento de la Reserva Federal y una ola de emisión de deuda corporativa vinculada a la inversión en inteligencia artificial que compite con los bonos gubernamentales por la demanda de los inversores. El Foro Económico Mundial señaló que la rentabilidad de los bonos soberanos a largo plazo alcanzó máximos de varios años en agosto.cnbc+3
En el Golfo, la inflación se ha mantenido relativamente controlada. El Índice de Precios al Consumo de Dubái aumentó un 5,3 por ciento interanual en julio, moderándose tras el pico del 5,7 por ciento registrado en junio, mientras que la inflación anual de Arabia Saudí se mantuvo por debajo del 2 por ciento, situándose en el 1,8 por ciento, según el último informe sobre la inflación en el CCE de Kamco Invest publicado por Khaleej Times. Omán registró la inflación más alta del CCE con un 3,2 por ciento. Sin embargo, las perspectivas conllevan riesgos. El Banco Mundial ha advertido que los precios de los fertilizantes podrían subir más de un 30 por ciento en 2026 si persisten las interrupciones en el estrecho de Ormuz, teniendo en cuenta que los precios de la urea ya se dispararon un 53,7 por ciento en marzo, alcanzando su nivel más alto en cuatro años. El informe Commodity Markets Outlook de abril de 2026 del organismo señaló que aproximadamente un tercio de los volúmenes de fertilizantes comercializados a nivel mundial se retiraron del mercado debido a las perturbaciones. El África subsahariana enfrenta la mayor vulnerabilidad ante los elevados costes prolongados de los fertilizantes debido a su bajo uso y a su limitada capacidad fiscal.khaleejtimes+3
El New York Times informó que la guerra ha entrado en una "frágil fase de contención", con el petróleo fluyendo de nuevo pero en volúmenes reducidos y a precios elevados. Que este patrón se mantenga, o se rompa en dirección a una nueva escalada, determinará hasta dónde llegarán los temores inflacionarios a partir de ahora.nytimes