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fortune+1reuters+1fortuneMichael Froman, exrepresentante comercial de EE. UU. y actual presidente del Council on Foreign Relations, ha lanzado una severa advertencia: el modelo de crecimiento impulsado por las exportaciones de China se está acercando a un límite estructural que podría desencadenar una nueva crisis económica mundial. En un artículo publicado el mes pasado en Foreign Affairs, Froman sostuvo que «la capacidad del mundo para absorber el exceso de capacidad chino se está acercando a un punto de quiebre».fortune+1
La advertencia se basa en cifras difíciles de rebatir. China registró un superávit comercial de bienes de casi 1.2 billones de dólares en 2025, el mayor de la historia registrada, con un aumento de las exportaciones del 5.5% hasta los 3.77 billones de dólares, mientras que las importaciones se mantuvieron estancadas en 2.58 billones de dólares, según Reuters. A principios de 2026, ese superávit se estaba expandiendo a un ritmo superior al 20% interanual, una velocidad aproximadamente tres veces mayor que la del comercio mundial de bienes en su conjunto.reuters+3
Froman, quien se desempeñó como representante comercial bajo la presidencia de Barack Obama de 2013 a 2017, describió un sistema atrapado por su propia inercia. Las empresas chinas, favorecidas por una moneda devaluada y subsidios estatales, cobran hasta un 30% menos que sus competidores extranjeros. Las directrices de Pekín han fomentado el exceso de producción y una feroz guerra de precios interna, lo que ha empujado a las empresas a inundar los mercados de exportación. Casi un tercio de las empresas industriales chinas opera actualmente con pérdidas.fortune
«El resultado es una máquina industrial que no puede detenerse ni desacelerar, pero que, debido a los límites de la demanda, no puede continuar», escribió Froman.fortune
Dos sectores ilustran la magnitud del fenómeno: las exportaciones de vehículos chinos, lideradas por los automóviles eléctricos, aumentaron un 21% en 2025 hasta alcanzar los 142,000 millones de dólares, mientras que los envíos de baterías de iones de litio llegaron a los 77,000 millones de dólares ese mismo año.cryptobriefing
La respuesta política ya está en marcha. El presidente Trump convirtió los aranceles a China en la pieza central de su ofensiva comercial del «Día de la Liberación» el año pasado, y la Unión Europea, en su momento una firme defensora de los mercados abiertos, se apresura a levantar sus propias barreras. Dado que el Fondo Monetario Internacional proyecta un crecimiento del PIB mundial de apenas el 3.1% para 2026, hay poco margen para amortiguar la creciente brecha entre la producción china y la demanda global.cryptobriefing+2
Froman advirtió que si los países cierran repentinamente sus mercados, las consecuencias en China podrían ser graves: quiebras masivas de empresas vulnerables, una cascada de impagos en el financiamiento de los gobiernos locales y un desplome de la demanda de materias primas que repercutiría en las economías en desarrollo y exportadoras de productos básicos.fortune
Otros analistas han coincido con estas preocupaciones. El exfuncionario del Tesoro Brad Setser ha señalado que China tiene actualmente capacidad para producir dos tercios de la demanda mundial de automóviles y más de la mitad del suministro global de acero, aluminio y barcos. Economistas de la Reserva Federal indicaron en mayo que los productos que impulsan el auge exportador de China han pasado de ser bienes de mano de obra intensiva a industrias de capital y tecnología intensivas, lo que convierte a este fenómeno en «no simplemente una continuación de las tendencias anteriores, sino una nueva fase de integración del comercio mundial».fortune
Incluso si la próxima crisis se origina en China, advirtió Froman, «es probable que la tarea de limpieza recaiga, como suele ocurrir, sobre los Estados Unidos y las instituciones que este respalda».fortune