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explorersweb+1.explorersweb+2.explorersweb+2.explorersweb+1.explorersweb+2.Las tareas de jardinería rutinarias de una familia de Nueva Orleans han resuelto un misterio internacional de 80 años, revelando cómo la lápida de un marinero romano de 1.900 años de antigüedad, desaparecida desde la Segunda Guerra Mundial, terminó enterrada bajo la maleza de Luisiana.
La lápida de mármol, que honra al marinero de la Armada Imperial Romana Sextus Congenius Verus, quien murió a los 42 años en el siglo II d.C., fue descubierta en marzo por la antropóloga de la Universidad de Tulane, Daniella Santoro, y su esposo Aaron Lorenz, mientras limpiaban la maleza en el patio trasero de su vecindario de Carrollton. El Equipo de Delitos contra el Arte del FBI tiene ahora el artefacto mientras las autoridades italianas y estadounidenses trabajan para repatriarlo a su hogar original en Civitavecchia, Italia.explorersweb+4
El misterio de cómo la antigua lápida llegó a Nueva Orleans se resolvió esta semana cuando Erin Scott O'Brien reconoció su antigua casa en los noticieros de televisión. O'Brien reveló que había colocado la piedra en el jardín como decoración a principios de la década de 2000 después de heredarla de sus abuelos, quienes la habían exhibido en una vitrina en su casa de Gentilly.clickorlando+1
Su abuelo, Charles Paddock Jr., fue un veterano de la Segunda Guerra Mundial destinado en Italia que se casó con su esposa italiana Adele el 14 de octubre de 1946. La pareja trajo la piedra a Nueva Orleans, donde Paddock enseñó voz más tarde en la Universidad Loyola. La familia no tenía idea de su importancia histórica, y O'Brien la describió como "una pieza de arte genial".prcno+1
La lápida marcaba originalmente la tumba de Sextus Congenius Verus, un marinero de la región de Tracia que sirvió 22 años en la Armada Imperial Romana a bordo del trirreme Asclepius, llamado así por el dios romano de la medicina. La inscripción en latín revela que era "muy merecedor" y que la lápida fue encargada por sus herederos, probablemente compañeros marineros, ya que el personal militar romano no podía casarse en ese momento.explorersweb+3
Descubierta por primera vez en el antiguo cementerio de Civitavecchia en la década de 1860, la lápida desapareció cuando los bombardeos aliados destruyeron el museo local entre 1943 y 1944. El museo no volvió a abrir hasta 1970, y el personal confirmó que el artefacto había estado desaparecido durante décadas. La Dra. Susann Lusnia de la Universidad de Tulane, quien ayudó a autenticar el hallazgo, señaló que las medidas de la piedra coincidían perfectamente con los registros del museo: un pie cuadrado y una pulgada de grosor.livescience+3
El personal del museo de Civitavecchia está planeando ahora una celebración por el regreso de la lápida, y la Dra. Lusnia observa que "nadie estaría más emocionado por el redescubrimiento de la tableta que el propio Sextus", ya que las lápidas eran esenciales en la cultura romana para preservar la memoria. Como ella señaló: "En el mundo romano, la memoria es el medio para alcanzar una vida después de la muerte".clickorlando+1