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home+1home+1homeDurante casi 50 años, los científicos han sospechado que el plancton marino microscópico desempeña un papel en la formación de nubes sobre los océanos de la Tierra. Ahora, un nuevo experimento ha confirmado que su influencia es mucho mayor de lo que nadie anticipaba, lo que podría cambiar la forma en que los modelos climáticos predicen el calentamiento futuro.
En un artículo publicado esta semana en la revista Nature, la Colaboración CLOUD del CERN informó que el ácido metanosulfónico (MSA), un compuesto derivado de los gases emitidos por el fitoplancton marino, puede desencadenar la formación y el crecimiento de partículas de aerosol sobre regiones oceánicas frías. El estudio encontró que las tasas de nucleación de partículas podrían acelerarse hasta diez veces en comparación con el ácido sulfúrico y el amoníaco solos.home+2
La investigación, dirigida por la Universidad de Helsinki, se llevó a cabo en la cámara CLOUD del CERN bajo condiciones controladas que replicaban las concentraciones ultrabajas y las temperaturas frías del aire marino remoto, que oscilaban entre +9°C y -52°C. Cuando las temperaturas caían por debajo de -10°C con incluso trazas de amoníaco presentes, el MSA formaba nuevos núcleos de partículas con la misma eficacia que el ácido sulfúrico, considerado durante mucho tiempo el principal impulsor de la formación de aerosoles atmosféricos.helsinki+1
"Dado que el MSA y el ácido sulfúrico generalmente coexisten en concentraciones similares en regiones marinas frías, nuestros hallazgos indican que las tasas de nucleación de partículas podrían acelerarse hasta diez veces y las tasas de crecimiento hasta el doble en comparación con el ácido sulfúrico y el amoníaco solos", dijo Jasper Kirkby, portavoz de la Colaboración CLOUD.home
El plancton marino libera sulfuro de dimetilo (DMS) durante la fotosíntesis, el gas responsable del olor característico del mar. Cuando se oxida en la atmósfera, el DMS forma vapores ácidos que incluyen tanto ácido sulfúrico como MSA en concentraciones comparables. El experimento CLOUD demostró que el MSA y el ácido sulfúrico se refuerzan mutuamente al formar grupos moleculares compartidos, lo que ayuda a que las frágiles partículas de tamaño nanométrico sobrevivan lo suficiente como para convertirse en núcleos de condensación de nubes.psi+2
Los hallazgos ayudan a explicar el número sorprendentemente alto de partículas observadas sobre el Océano Austral y en la alta troposfera marina fría, áreas donde los modelos climáticos actuales subestiman las concentraciones de núcleos de condensación de nubes en más de la mitad.helsinki+1
El descubrimiento tiene un peso particular a medida que las emisiones de dióxido de azufre de los combustibles fósiles continúan disminuyendo debido a los controles de contaminación. Con la caída de los aerosoles antropogénicos, las fuentes biológicas naturales de semillas de nubes provenientes del plancton marino pueden desempeñar un papel cada vez más importante en el sistema climático.home+1
"La Colaboración CLOUD ha logrado un avance importante en nuestra comprensión del clima", dijo Gautier Hamel de Monchenault, Director de Investigación y Computación del CERN. "Es crucial profundizar nuestra comprensión de los aerosoles: en este caso, el aumento de los CCN biogénicos afectará las estimaciones de la sensibilidad climática de la Tierra, así como las proyecciones del calentamiento climático".home