Newsletter Subscribe
Enter your email address below and subscribe to our newsletter
[forminator_form id="25163"]

reutersreuters+1reuters+1La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, desestimó el jueves la propuesta del líder de la extrema izquierda francesa, Jean-Luc Mélenchon, de cancelar el 18% de la deuda nacional de Francia, calificando la idea de "financieramente peligrosa" y legalmente imposible según los tratados de la UE.reuters+1
La reprimenda de Lagarde se produjo durante una conferencia de prensa en la que el BCE elevó su tasa de depósito clave en un cuarto de punto hasta el 2,5%, su segunda subida este año, ya que los precios persistentemente elevados de la energía mantienen la inflación de la eurozona por encima del objetivo del 2% del banco. La decisión sobre las tasas, ampliamente anticipada por los mercados, quedó en segundo plano frente al agudo intercambio sobre la trayectoria fiscal de Francia.reuters+1
Mélenchon, aspirante presidencial de extrema izquierda, ha argumentado que la parte de aproximadamente el 18% de la deuda soberana francesa en manos del Banco de Francia podría simplemente cancelarse, liberando recursos para el gasto social mientras la carga de la deuda del país supera el 116% del PIB. Lagarde, quien fuera ministra de Economía y Finanzas de Francia, ofreció una analogía directa. Si un prestatario se negara a pagar y luego buscara nueva financiación, dijo: "No voy a financiarte", añadiendo que en su lugar "aumentaría significativamente la tasa de interés" cobrada.devdiscourse+2
"Realmente no es una buena idea y es una gran pérdida de tiempo, por muy popular que pueda ser en cualquier estado miembro de la zona euro", afirmó.reuters
Lagarde también invocó el Artículo 123 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, que prohíbe al BCE y a los bancos centrales nacionales financiar directamente a los gobiernos. Calificó la disposición como "un pilar de estabilidad" y advirtió que cualquier intento de eludirla "sería una violación pura del tratado".devdiscourse+1
Las declaraciones se producen en medio de una creciente ansiedad por las finanzas públicas de Francia. La deuda bruta de Francia alcanzó los 3,54 billones de euros al final del primer trimestre de 2026, y el FMI proyectó en julio que la relación deuda-PIB superaría el 120% para 2027. Los rendimientos de los bonos franceses a 10 años alcanzaron recientemente su nivel más alto desde 2008, según CNBC, a medida que los inversores descuentan el riesgo fiscal y político.cnbc+1
La advertencia de Lagarde tuvo peso más allá de las fronteras de Francia. Los analistas señalaron que tolerar la cancelación de la deuda por parte de un estado miembro podría socavar la disciplina fiscal en toda la eurozona y elevar los costos de endeudamiento para otros gobiernos endeudados. Con el BCE endureciendo su política por segunda vez desde junio para combatir la inflación impulsada por los precios de la energía, la perspectiva de que un estado miembro importante intente eludir sus obligaciones añadió una dimensión inoportuna a un entorno político ya de por sí tenso.ground+1