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reuters+1reutersreutersLos equipos de rescate removían el martes montañas de hormigón destrozado en el oeste de Colombia, en una carrera contrarreloj para encontrar supervivientes después de que un terremoto de magnitud 7,4 dejara más de 200 muertos y más de 3.000 desaparecidos. Las autoridades advirtieron que la cifra podría aumentar a medida que los equipos lleguen a las zonas aisladas.
El sismo, el más potente que ha sacudido al país sudamericano en décadas, arrasó el lunes por la mañana el corazón cafetero de Colombia, reduciendo a escombros edificios de apartamentos, viviendas, escuelas y hospitales en ciudades como Cali, Pereira y Manizales. Para el martes, las autoridades locales situaban la cifra de muertos en torno a 224, aunque The Guardian informó de al menos 240 fallecidos, y las estimaciones de varios medios superan los 250 a medida que los equipos acceden a barrios previamente inaccesibles.reuters+2
En las ciudades más afectadas, los rescatistas trabajaron durante toda la noche con grúas, excavadoras y sus propias manos, cortando acero retorcido y retirando escombros. José Fernando Usma, jefe de búsqueda y rescate de la Cruz Roja Colombiana en el Quindío, declaró a Reuters: "Todavía tenemos una gran ventana de tiempo. Tenemos aproximadamente 24 horas más para tener esperanza de vida".internazionale+1
En Cali, varias plantas superiores de un hospital dedicado en parte a la atención pediátrica se derrumbaron, atrapando a pacientes y obligando a atender a otros 600 en una calle llena de escombros. En Pereira, manzanas residenciales enteras quedaron reducidas a montones de hormigón. Se informó de unos 1.600 edificios dañados o colapsados en más de 30 ciudades y municipios afectados.reuters+2
El epicentro del sismo se situó en San José del Palmar, en la zona rural del Chocó, una de las regiones más pobres de Colombia, accesible principalmente por barco o avión, donde las comunicaciones seguían cortadas en ocho municipios.inkl+1
El recién investido presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, quien juró su cargo pocos días antes del desastre, declaró el estado de emergencia y decretó una medida de alivio económico de tres meses para la región afectada de Risaralda. Desplegó 1.000 efectivos de seguridad en Cali tras los informes de saqueos, y tanto Cali como Pereira implementaron toques de queda nocturnos.inkl+1
Estados Unidos destinó 15,5 millones de dólares para refugios de emergencia, alimentos y evaluación de daños, mientras que el Banco Interamericano de Desarrollo puso 50 millones a disposición inmediata para la reconstrucción. El Papa León XIV expresó estar "profundamente entristecido" por el desastre, y el Secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, ofreció oraciones "por el descanso eterno de los fallecidos".arabnews+2
Las autoridades de aviación civil cerraron seis aeropuertos debido a los daños, mientras que el suministro de electricidad, agua y los servicios telefónicos seguían interrumpidos en varias zonas. Hasta la mañana del martes se habían registrado cerca de 100 réplicas, manteniendo a los residentes en vilo en una región aún marcada por el mortífero terremoto de 1999 que mató a más de 1.000 personas.reuters+1
"Me rompió el corazón recorrer el centro de la ciudad y ver todos estos negocios destruidos", dijo De La Espriella desde Pereira.newscord