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bloombergcnbc+1insiderfinance+1BP reportó el martes un beneficio en el segundo trimestre de 5.700 millones de dólares, más del doble que hace un año, gracias a que los elevados precios del petróleo derivados del conflicto en Oriente Medio generaron ganancias extraordinarias para la energética británica. Sin embargo, incluso con la entrada masiva de efectivo, la CEO Meg O'Neill aprovechó los resultados para lanzar un mensaje contundente: BP debe dejar de considerarse una supermajor.
O'Neill declaró a Bloomberg que es "prudente" dejar de llamar a BP una supermajor del sector petrolero, argumentando que la empresa debería competir en su propia "categoría de peso" en lugar de intentar igualar a rivales más grandes como ExxonMobil , Shell , Chevron y TotalEnergies . Este comentario marca un cambio retórico notable para una compañía que durante mucho tiempo se ha considerado una de las productoras de petróleo de élite del mundo.bloomberg
El beneficio por coste de reposición subyacente de 5.700 millones de dólares para el trimestre de abril a junio superó las expectativas de los analistas de 5.000 millones recopiladas por LSEG, frente a los 2.350 millones del mismo periodo del año anterior. El crudo Brent promedió 103,85 dólares por barril durante el trimestre, un aumento significativo respecto a los 81,13 dólares del primer trimestre de 2026, tras el cierre casi total del estrecho de Ormuz después del inicio de la guerra en Irán a finales de febrero.bp+2
El aumento del flujo de caja ayudó a reducir la deuda neta de BP en 3.000 millones de dólares respecto al trimestre anterior, situándola en 22.500 millones, lo que permitió a la empresa acelerar su objetivo de desapalancamiento en un año. En declaraciones a Bloomberg Television, O'Neill dijo estar "muy satisfecha con la fortaleza del negocio subyacente", pero subrayó que la empresa tiene "más trabajo que hacer en la cartera".energynow+1
O'Neill, quien asumió el cargo el 1 de abril como la primera mujer CEO de BP, ha actuado rápidamente para transformar la compañía. En sus primeros cuatro meses, desmanteló la división de bajas emisiones de carbono, simplificó la estructura corporativa hacia una organización tradicional de exploración y producción, y anunció recortes de empleo. La semana pasada, BP puso a la venta su negocio en el Mar del Norte, poniendo fin a seis décadas de producción en la región como parte de un objetivo de desinversión de 20.000 millones de dólares para finales de 2027.bbc+3
Sin embargo, el mismo conflicto que impulsó los beneficios ha complicado la planificación de BP. Como señaló el columnista de Reuters Ron Bousso, el entorno de posguerra está encareciendo las decisiones de inversión a medida que los productores compiten por equipos de perforación y servicios, mientras los gobiernos reevalúan su dependencia de los combustibles fósiles importados. BP aún debe comprometer miles de millones en nuevos proyectos a gran escala, incluidos desarrollos en Brasil, el Golfo de México, Namibia y Oriente Medio, para mantener la producción tras años de baja inversión en su cartera de exploración.energynow
Las acciones de BP han caído aproximadamente un 3% desde la llegada de O'Neill, con un rendimiento inferior al de Shell y TotalEnergies, lo que sugiere que los inversores aún intentan distinguir entre una ganancia inesperada por la guerra y una mejora duradera en las perspectivas de la empresa.energynow