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logisticsmatters+1mkspglobal+1Estados Unidos, la eurozona y el Reino Unido necesitarían invertir un total de 23,6 billones de dólares durante el próximo cuarto de siglo para replicar las cadenas de suministro y la infraestructura industrial que actualmente dependen de China, según un nuevo análisis de EY-Parthenon publicado el lunes.logisticsmatters+1
El estudio, reportado primero por el Financial Times, estima que EE. UU. por sí solo asumiría la mayor parte de la carga con 13,7 billones de dólares, mientras que la eurozona y el Reino Unido representarían el resto. Con aproximadamente 550.000 millones de dólares al año, la inversión anual requerida por parte del gobierno estadounidense y las empresas estadounidenses es comparable en escala al presupuesto de defensa actual del país.ft+1
Los hallazgos llegan mientras tanto la administración Trump como los responsables políticos europeos lidian con las crecientes tensiones comerciales y los llamados a reducir la dependencia de la fabricación china, particularmente en minerales críticos, electrónica y fabricación avanzada. El dominio de China sobre las cadenas de suministro globales ha atraído un mayor escrutinio en los últimos años, y el uso periódico por parte de Pekín de controles a la exportación de minerales como el galio y el germanio subraya la vulnerabilidad de las economías occidentales.cfr+1
EY-Parthenon advirtió que reducir la dependencia de China podría aumentar los costos de fabricación y los precios al consumidor, añadiendo presión inflacionaria a economías que ya navegan por recuperaciones desiguales. El análisis sugiere que los costos abarcarían sectores desde productos farmacéuticos y semiconductores hasta energía limpia y procesamiento de materias primas, donde China mantiene ventajas arraigadas construidas durante décadas de inversión dirigida por el Estado.mk
El estudio refuerza un tema que ha dominado los debates de política económica occidental: que una desvinculación total puede no ser práctica ni asequible, dando peso al enfoque de "reducción de riesgos" favorecido por muchos líderes europeos. La Unión Europea ha reconocido la dificultad de deshacer los lazos comerciales, y un análisis reciente encontró que China ha tenido más éxito en diversificar sus propias cadenas de suministro que Europa.eh4s
El gobierno de EE. UU. ha movilizado más de 30.000 millones de dólares para asegurar las cadenas de suministro de minerales críticos, y Washington y Canberra firmaron un marco que compromete 1.000 millones de dólares para financiar nuevos proyectos mineros. Pero esas sumas palidecen frente a los billones que el estudio de EY-Parthenon sugiere que serían necesarios para una ruptura integral.spglobal+1
"Desvincularse de China tendría el costo de la oportunidad y la influencia estadounidense", ha argumentado Gabriel Collins, miembro del Instituto Baker de la Universidad Rice, abogando en cambio por restricciones específicas en tecnología sensible y sectores vinculados al ejército.bakerinstitute
La investigación subraya una tensión central en la política comercial global: los gobiernos occidentales ven cada vez más a China como un competidor estratégico, pero el entrelazamiento económico es tan profundo que romperlo requeriría inversiones a una escala que pocos electorados probablemente apoyen.