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iflscience+1.iflscience+1.iflscience+1.iflscience+1.iflscience.Las excavaciones en el asentamiento de A Cibdá de Armea en Galicia, España, han revelado el primer fósil de trilobite jamás encontrado en un contexto arqueológico romano: un espécimen del Ordovícico Medio descubierto en una domus romana de alto estatus, modificado deliberadamente con siete facetas de desgaste distintas para servir como amuleto protector dentro del marco cultural de esta próspera ciudad minera de metales que floreció entre los siglos I y III d.C.
El sitio arqueológico A Cibdá de Armea, ubicado cerca de Allariz en Galicia, España, representa un importante complejo histórico-arqueológico que se extiende alrededor de la colina homónima. Este asentamiento floreció como una próspera ciudad minera de metales entre los siglos I y III d.C. durante la ocupación romana de Hispania. El sitio ha proporcionado conocimientos notables sobre la cultura material y las prácticas romanas en el noroeste de Iberia.encyclopedia+1
El amuleto de fósil de trilobite fue descubierto dentro de los restos de una domus (casa) romana, rodeado de artefactos cotidianos que incluyen cerámica, monedas, fragmentos de vidrio y huesos de animales. Lo que hace que este descubrimiento sea particularmente significativo es su contexto arqueológico dentro del vertedero de una vivienda de alto estatus, lo que sugiere que el fósil pertenecía a una persona de cierta prominencia en la comunidad. La modificación artificial del espécimen, que presenta siete facetas de desgaste distintas en su superficie ventral, indica una alteración humana deliberada para convertirlo en un artículo portátil, que probablemente sirvió para fines talismánicos dentro del marco cultural romano.arkeonews+1
Los amuletos protectores romanos se elaboraban utilizando técnicas específicas para mejorar su eficacia espiritual. Para los niños, la bulla era típicamente un colgante redondo a menudo hecho de oro (para familias ricas) o cuero (para las más pobres), que simbolizaba la juventud y ofrecía protección hasta la edad adulta. Las niñas usaban la lunula, un colgante en forma de media luna diseñado para alejar a los malos espíritus, que dedicaban a Venus antes del matrimonio. Ambos tipos podían crearse mediante diversas técnicas de metalurgia, incluyendo el repujado (martilleo de diseños desde el reverso), la filigrana (trabajo decorativo con alambre) y la granulación (fijación de diminutos granos de oro en patrones).angelicscalliwags+1
El proceso de modificación fue meticuloso y decidido. Los amuletos a menudo presentaban diseños deliberadamente irregulares, a diferencia de las réplicas modernas con su precisión industrial, lo que les daba una estética distintiva hecha a mano que era valorada en la cultura romana. Los artículos protectores más especializados incluían lamellae (láminas de metal delgadas) inscritas con símbolos mágicos y texto, como el amuleto de oro encontrado en Cholsey diseñado para garantizar un parto seguro para "Fabia, hija de Terentia". La transformación física de objetos naturales, como se ve con el fósil de trilobite, generalmente implicaba la creación de orificios de montaje, el pulido de superficies o la adición de elementos decorativos para mejorar sus propiedades mágicas percibidas mientras se hacían portátiles.timesancient+1
Los romanos transformaron Hispania en una de las regiones mineras más importantes del imperio, con operaciones que se extendieron por múltiples provincias, incluida Galicia, donde floreció A Cibdá de Armea. La riqueza mineral de España era legendaria, con sitios como Las Médulas, ahora Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, donde los romanos emplearon la espectacular técnica de ruina montium (ruina de los montes), utilizando una potencia hidráulica masiva para extraer oro colapsando literalmente las laderas de las montañas. Esta maravilla de la ingeniería dejó atrás el distintivo paisaje rojo anaranjado que todavía es visible hoy en día.whc.unesco+1
Los asentamientos mineros en toda la España romana variaban en especialización, desde la extracción de oro en Las Médulas hasta la minería de plata cerca de Carthago Nova (la actual Cartagena), que empleaba a 40.000 trabajadores y generaba 25.000 dracmas diarios para Roma según los relatos antiguos. Otras operaciones importantes incluyeron la producción de cobre y hierro de Munigua, las diversas minas de Mazarrón (200 de hierro, 100 de plomo y plata, 5 de cobre) y la extracción única de lapis specularis (yeso cristalizado) de Segóbriga. Estas ciudades mineras generalmente contaban con una infraestructura sofisticada que incluía fundiciones, áreas de procesamiento y, a veces, fortalezas, junto con servicios urbanos romanos estándar como foros, baños y templos: evidencia de la riqueza generada por la extracción de minerales que impulsó tanto la prosperidad local como la economía imperial más amplia.wikipedia+4