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The Guardian+1u-tokyoThe Guardian+1Una observación fortuita durante un experimento de la pandemia de COVID-19 ha llevado a un descubrimiento sobre el movimiento humano: las personas tienen una tendencia inherente a girar en sentido contrario a las agujas del reloj al caminar, independientemente de su cultura, género o lateralidad.
El hallazgo, publicado en Nature Communications, surgió de una investigación destinada originalmente a comprender cómo los peatones mantienen el distanciamiento social. Científicos de la Universidad de Navarra en España revisaban grabaciones de video de sujetos de prueba caminando en espacios cerrados cuando notaron algo inesperado: en 32 de 33 pruebas experimentales, las personas se movían predominantemente en sentido contrario a las agujas del reloj.The Guardian+1
"Al analizar los experimentos, mis colegas se dieron cuenta por casualidad de que, en 32 de 33 pruebas experimentales, a medida que las personas se movían y giraban, preferían notablemente girar en sentido contrario a las agujas del reloj", dijo el profesor asociado del proyecto Claudio Feliciani, quien estaba en el Departamento de Aeronáutica y Astronáutica de la Universidad de Tokio en ese momento. "Esto fue completamente inesperado ya que, al menos instintivamente, cuando la gente camina al azar, uno imagina que las personas giran según sus necesidades sin mostrar una preferencia general".u-tokyo
Intrigado por el patrón, el equipo de la Universidad de Navarra contactó a investigadores en Japón para descartar factores culturales. Juntos, diseñaron experimentos en diferentes entornos, tamaños de grupo y datos demográficos tanto en España como en Japón. El sesgo en sentido contrario a las agujas del reloj persistió tanto si las personas caminaban solas como en grupos, y se mantuvo independientemente del género y la lateralidad.The Guardian+1
La única variable que produjo una diferencia notable fue la edad. "Los niños tienden a tener un sesgo más fuerte hacia la dirección contraria a las agujas del reloj, por lo que probablemente la edad juega un papel en hacer que el efecto sea más débil o más fuerte", dijo Feliciani.u-tokyo
Los investigadores también vendaron los ojos izquierdos o derechos de los participantes para probar si la visión jugaba un papel, pero no fue así. Las sugerencias de que la fuerza de Coriolis o el campo magnético de la Tierra podrían explicar el fenómeno se consideraron poco probables dada la evidencia recopilada hasta ahora.The Guardian+1
La causa sigue siendo esquiva, pero el equipo cree que apunta a algo fundamental en la biología humana. "Ninguno de nosotros es perfectamente simétrico, y la forma en que el cerebro de cada persona procesa la información sensorial y la coordina con el movimiento muscular parece favorecer sutilmente un lado", dijo el Dr. Iñaki Echeverría Huarte de la Universidad de Navarra.The Guardian
Los investigadores planean realizar experimentos más detallados con individuos en lugar de grupos, con la esperanza de aislar un mecanismo biomecánico. Por ahora, el hallazgo ofrece aplicaciones potenciales en arquitectura, diseño urbano y gestión de multitudes, además de una explicación de por qué las pistas de atletismo se han recorrido durante mucho tiempo en sentido contrario a las agujas del reloj.u-tokyo+1