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wsjndtvndtvThe Wall Street Journal, de News Corp , publicó el viernes una investigación en la que la reportera Dasl Yoon examinó un smartphone sacado de contrabando de Corea del Norte, revelando que lo que parece ser un dispositivo familiar es en realidad una herramienta de vigilancia estatal diseñada para monitorear casi todo lo que hacen sus usuarios.wsj+1
La investigación en video muestra a Yoon explorando el teléfono norcoreano junto a un exsoldado de ese país, descubriendo capas de software que permiten al régimen de Kim Jong Un rastrear lo que los ciudadanos escriben y ven. El dispositivo ejecuta una versión modificada de Android pero está aislado de internet global, restringiendo a los usuarios a la intranet cerrada de Corea del Norte conocida como Kwangmyong, que solo alberga contenido aprobado por el Estado.wsj+3
Análisis previos de teléfonos norcoreanos contrabandeados han documentado funciones que incluyen capturas de pantalla automáticas tomadas cada cinco minutos y almacenadas en carpetas ocultas accesibles solo para las autoridades, así como sistemas de reemplazo de texto que reescriben palabras prohibidas, cambiando "Corea del Sur" por "estado títere" y términos culturalmente prohibidos por alternativas aprobadas por el régimen. Todos los smartphones norcoreanos vienen con software de monitoreo y restricción de serie, según 38 North, un programa de investigación centrado en Corea del Norte.ndtv+1
La investigación del Journal sobre smartphones es parte de una serie más amplia de reportajes sobre el aparato tecnológico de Corea del Norte. A principios de este mes, el medio publicó una investigación de un año sobre cómo agentes norcoreanos se han infiltrado en empresas estadounidenses utilizando identidades robadas y herramientas de IA para ganar dinero para el régimen. En julio, el Washington Post obtuvo acceso similar a smartphones norcoreanos, documentando cómo los ciudadanos los usan para operaciones bancarias y tareas diarias mientras viven bajo una vigilancia digital constante.wsj+2
El mercado de smartphones de Corea del Norte se ha expandido en los últimos años, con al menos 10 empresas compitiendo por los consumidores a finales de 2024, incluso cuando cada dispositivo permanece vinculado a la infraestructura de vigilancia del Estado. Las llamadas telefónicas y la actividad en internet son monitoreadas por la "Oficina 27" del Departamento de Seguridad del Estado, y los ciudadanos sorprendidos intentando comunicaciones internacionales se enfrentan a penas de prisión.38north+1
La investigación del WSJ llega en un momento en que el escrutinio sobre el ecosistema digital de Corea del Norte se intensifica a nivel mundial. Si bien el régimen ha permitido una mayor adopción de smartphones, utilizándolos como herramientas para el desarrollo económico y la vida cotidiana, ha refinado simultáneamente su capacidad para monitorear a la población a través de esos mismos dispositivos, creando lo que los investigadores describen como un estado de vigilancia que opera en los bolsillos de los ciudadanos.amnesty+1