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bbc+1reuters+1bbcLa Copa Mundial de la FIFA 2026, que comenzó el 11 de junio en la Ciudad de México, ya está envuelta en la política de aplicación de la ley de inmigración de EE. UU. Desde un árbitro somalí al que se le prohibió la entrada en el Aeropuerto Internacional de Miami hasta aficionados de varias naciones africanas a los que se les ha bloqueado el acceso por completo, las restricciones de viaje de la administración Trump están cambiando quién puede participar en el evento deportivo más grande del mundo y quién puede verlo.
El centrocampista de Ghana, Thomas Partey, se convirtió en el último caso de alto perfil el 12 de junio, cuando la FIFA confirmó que Canadá había denegado su solicitud de visa, impidiéndole viajar desde la base de entrenamiento de Ghana en Boston a Toronto para el partido inaugural del equipo contra Panamá el 17 de junio. La denegación se debe a los cargos penales que enfrenta Partey en el Reino Unido (siete cargos de violación y uno de agresión sexual), de los cuales se ha declarado inocente y espera juicio en noviembre. Según la ley canadiense, a las personas que han sido acusadas de ciertos delitos se les puede negar la entrada. Se espera que Partey se reincorpore al equipo para el partido de Ghana del 23 de junio contra Inglaterra en Foxborough, Massachusetts.bbc+3
Días antes, al árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan se le negó la entrada en el Aeropuerto Internacional de Miami tras llegar desde Estambul el 7 de junio. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. dijo que se "determinó que era inadmisible debido a preocupaciones de investigación", sin dar más detalles. Artan habría sido el primer árbitro somalí en dirigir en una Copa del Mundo. Posteriormente, la FIFA lo eliminó de la lista de árbitros del torneo. Recibió una bienvenida de héroe al regresar a Mogadiscio.reuters+1
El problema más amplio se extiende mucho más allá de los casos individuales. Las prohibiciones de viaje emitidas por la administración Trump en junio de 2025 y ampliadas en diciembre de 2025 suspenden la entrada a ciudadanos de decenas de países, citando deficiencias en el control de seguridad. Si bien las proclamaciones establecen excepciones para atletas, entrenadores y familiares directos, no existe tal exención para aficionados, periodistas o invitados corporativos.forumtogether+2
Los seguidores de Irán, Haití, Senegal y Costa de Marfil (todas naciones clasificadas para la Copa del Mundo) tienen prohibido viajar a los partidos en Estados Unidos. Un análisis de la BBC encontró que las tasas de rechazo de visas para ciudadanos de 11 de las 48 naciones clasificadas superaron el 40 por ciento. Los aficionados iraquíes tampoco han podido obtener visas, ya que no hay instalaciones consulares estadounidenses operativas en Irak donde puedan asistir a las entrevistas presenciales requeridas.espn+2
El Departamento de Seguridad Nacional ha tratado de aliviar las preocupaciones sobre la aplicación de la ley dentro de los estadios, y el secretario Markwayne Mullin declaró públicamente que los agentes de ICE no realizarían redadas en las sedes de la Copa del Mundo. Pero los críticos argumentan que el daño ya está hecho. NPR informó que al menos un funcionario adicional además de Artan había enfrentado dificultades de entrada, y una investigación de Wired documentó a un viajero retenido durante aproximadamente 10 horas en un puesto de control del aeropuerto de Chicago antes de que se le negara la entrada.nytimes+2
La FIFA ha sostenido que "no participa en los procedimientos de inmigración del país anfitrión" y no puede anular las decisiones de visa. La tensión pone de relieve una contradicción central: Estados Unidos ganó con éxito la candidatura para coorganizar el torneo bajo las reglas de la FIFA que exigen acceso abierto, pero su marco de inmigración actual restringe la entrada a millones de posibles asistentes.reuters